
Unas salchichas con tomate y patatas fritas es perfectamente una cena de fin de semana en toda regla, pero ya que nos ponemos vamos a hacerlo bien, que las cosas (y en cocina sin lugar a dudas) hechas con su tiempo y cariño siempre quedan mejor.
Esta receta en sí no es más que una receta de salchichas con una salsa de tomate con un sabor potente y concentrado, que le va de maravilla. La salsa va a tardar una hora en reducir, pero el resultado merece la pena. Por supuesto, compra unas buenas salchichas en tu carnicería de confianza.
¿Qué más se puede pedir? Ah, sí: un generoso trozo de pan.

INGREDIENTES
- 12 salchichas de pollo
- 1 cebolleta
- 1 tomate carnoso y maduro
- 2 cucharadas de concentrado de tomate
- 1/2 vasito de vino blanco (50 ml)
- 1 vaso de agua (200 ml)
- azúcar
- sal
- patata agria
- aceite de oliva
PREPARACIÓN
- En una sartén con muy poco aceite de oliva (pintando el fondo) vamos a saltear las salchichas a fuego medio alto, que se tuesten un poco, aunque no queden totalmente hechas por el centro. Reservamos.


- En esa misma sartén, añadimos 2 cucharadas de aceite de oliva y vamos a sofreir la cebolleta y el tomate, que habremos picado lo más fino posible. Salamos.



- Cuando tome color añadimos el vino blanco, dejamos que evapore el alcohol y añadimos el concentrado de tomate.


- Dejamos un par de minutos a fuego medio, añadimos el agua, sal y una pizca de azúcar y mantenemos cerca de una hora a fuego bajo, hasta que quede una salsa espesa. Rectificamos de sal si fuese necesario. La salsa va a concentrarse, así que sé prudente con la sal al principio.

- Añadimos las salchichas y tenemos el conjunto 10 minutos más para que se terminen de cocinar las salchichas (si la salsa está muy espesa puedes tapar la sartén durante esos minutos).

- Servimos con unas patatas fritas en airfryer y quedan genial.
